Días atrás nuestros salones se llenaron de orejitas y mucha ilusión con la actividad del conejito. Pero lo más especial no fue solo el juego, sino ver cómo nuestra comunidad se une: queremos agradecer de todo corazón a las familias por organizarse y enviarnos las galletas más ricas para decorar.
Ver sus caritas de sorpresa y creatividad decorando cada galleta nos recuerda por qué amamos lo que hacemos. ¡Gracias por ser parte activa de la magia de la infancia!


